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Desde el inicio de Al Bosque, empezamos a notar que cuanto más buscábamos saber, experimentar, hacer, incorporar, cambiar, en el afuera, era inevitable que ese mismo trabajo ocurriera dentro nuestro para que haya una verdadera conección,  pareciera que este cambio de conciencia hacia un mundo más respetuoso con la madre tierra, nos empuja a mirarnos hacia adentro, a cuestionar mucho de lo que hemos aprendido y a sentir en el cuerpo cada paso que damos. Hoy podemos afirmar que la cosmética natural es un equilibrio entre el adentro y el afuera.

 Qué queremos decir con esto? las plantas son grandes compañeras para los procesos de auto-conocimiento y necesitan de nuestra apertura para manifestar su vibración, sentir lo que nuestra piel necesita, atender a eso que el cuerpo nos dice, es el primer paso para encontrar lo que necesitamos aplicarle o dejar de aplicarle. No se trata de que la planta “me cure” o “me embellezca” , sino de curarme y embellecerme en compañía de ella.

 Por dónde empezar

 Todos los estudios aseguran que el estrés produce un envejecimiento prematuro de la piel, te proponemos aprovechar el momento en el que te aplicas los productos para bajar revoluciones, prender unas velas, una musiquita, poner los pies en el pasto, o cualquier otra cosa que sientas que te relaja.

 Además de los productos de cosmética natural que apliques en tu piel, se puede acompañar la recuperación de la piel con infusiones de hierbas, por ejemplo la Cola de Caballo, tomando una taza por la mañana y otra por la noche, su poder depurativo y la cantidad de antioxidantes y sílice, van a hacer que tu piel luzca más fuerte y saludable. (En caso de tomar alguna medicación, consultar con un profesional)

 En Al Bosque sentimos la necesidad de crear puentes entre la naturaleza y las personas, (que en realidad son lo mismo), acercar un pedacito de naturaleza a las ciudades, a las casas, a las pieles de quienes están buscando una nueva manera de cuidar su cuerpo.