Al Bosque en Revista Contraseñas

Al Bosque en Revista Contraseñas

Mirá la nota que nos hicieron para la última edición de Revista Contraseñas, para los socios de American Express.

Cosmética orgánica

7 octubre, 2019

En un mundo cada vez más consciente de lo que consumimos, no solo nos fijamos de dónde viene y cómo fue elaborado nuestro alimento. También prestamos especial atención a todo lo que usamos, desde ropa, automóviles hasta cosmética. La piel merece un cuidado especial, y nuestro planeta merece un gran cuidado de parte de quienes vivimos en él. Es por eso que a la hora de elegir con qué limpiar, hidratar y cuidar la piel, es clave priorizar la buena elección de los productos que usamos.

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Al Bosque trabaja con materia prima proveniente de cultivos orgánicos controlados, donde se respeta la biodiversidad y el medio ambiente y que han sido obtenidos bajo condiciones de comercio justo. Propone una cosmética holística y medicinal, una forma de acercar la medicina de las plantas a las personas y recuperar ese lazo ancestral que a veces parece perdido, donde la naturaleza es protagonista y es el alimento que la piel necesita. La filosofía del emprendimiento es volver a los orígenes, a lo natural.
Los aceites y cremas son elaborados con materias primas provenientes principalmente de Lago Puelo y Cholila en nuestra querida Patagonia, uno de los lugares menos contaminados del planeta.

 

Jade Sivori
Las más usadas son la rosa mosqueta que previene y corrije el fotoenvejecimiento y es cicatrizante. La Jojoba, considerada por los Incas de tener propiedades mágicas, que por la riqueza de sus principios activos, este oro líquido es hidratante, antioxidante y regenerativo. La cera de abejas orgánica es un producto ecológico, totalmente natural, rico en componentes antioxidantes y vitamina A. Es uno de los ingredientes estrella de las cremas por sus innumerables beneficios: Es cicatrizante, evita la deshidratación, da brillo natural y es analgésica y antibacteriana. El aceite de Nuez Pecán, el primero en ser certificado como orgánico en el país, es antoxidante, rico en minerales y vitaminas, calma, nutre y regenera.
Las emprendedoras creadoras de Al Bosque obtuvieron el reconocimiento y la certificación orgánica merecida, ya que se inspiran en la naturaleza de nuestros bosques priorizando el respeto hacia la naturaleza ante todo.

Nota original: http://www.revistacontrasenas.com/cosmetica-organica/

Un verdadera nota orgánica! Gracias a María Marta Martinez de mejorinformado.com

Un verdadera nota orgánica! Gracias a María Marta Martinez de mejorinformado.com

NIDO BLANDO

Tierra y flores en la piel

Celebramos el día de la Tierra contando el trabajo de estas dos mujeres emprendedoras que, inspiradas en la naturaleza de nuestros bosques, proponen una vuelta bondadosa por las bondades de nuestra tierra.

“Recuerdo tener unos seis o siete años e ir a visitar a Margarita Currumil a su casa, una abuela Mapuche de Currumil. Yo no paraba de toser y Margarita me mandó atrás del vivero a juntar ´siete venas´. Me enseñó a identificar esta planta por sus venitas a lo largo de la hoja que, por lo general, suman siete. Recuerdo cómo tomé infusiones toda esa semana hasta que no quedaron rastros de la tos. Mucho más tarde, leyendo en libros sobre el Llantén, reconocí esa hierba y fue muy emocionante revivir ese momento”, cuenta Candelaria Lussich (28), una joven emprendedor de Buenos Aires que visita y experimenta la Patagonia desde niña.

Candelaria, junto a Lucila Rolón (37 años y correntina), desarrollaron Al Bosque, un emprendimiento que prioriza el respeto hacia la naturaleza en todas sus formas. ¿Cómo? Elaboran cremas naturales con materias primas que provienen de cultivos 100% orgánicos  en los que “se protege la salud de la tierra y las plantas desde la semilla” y aprovechan lo mejor de la naturaleza para sanar nuestra piel por dentro y por fuera. Para ello, uno de los ingredientes que utilizan es rosa mosqueta que les llega seleccionada desde Chubut.

Foto: Candelaria y Lucila, socias y amigas.

La tierra patagónica no podía estar fuera, si de naturaleza se trata. Y tampoco podía estar fuera de cualquier emprendimiento de estas dos mujeres amantes de las plantas, las terapias alternativas y la vida natural. Candelaria, nos cuenta un poco más.

¿Cuánto de tus vivencias en la Patagonia te ha traído hasta este emprendimiento?

Creo que siendo niñas, las dos estuvimos muy conectadas con la naturaleza y nos sentíamos identificadas con ella. Y claramente mis experiencias en el Lago Quillén (Neuquén), tanto como las de Lu en sus pagos correntinos, son determinantes en nuestra elección actual. Son muchísimos los recuerdos acumulados: juntando hongos, cosechando manzanas, frambuesas, los dulces o el Río Paraná y sus atardeceres. Siempre, en las reuniones de trabajo terminamos recordando distintas vivencias en las que pareciera que todo esto que estamos aprendiendo, en realidad siempre estuvo allí.

¿Qué nos propone este emprendimiento?

Propone una cosmética holística y medicinal, una forma de acercar la medicina de las plantas a las personas y recuperar ese lazo ancestral que a veces pareciera perdido, dónde la naturaleza es protagonista y es el alimento que la piel necesita, entendiendo al ser humano como un ser complejo donde hay muchos factores distintos a tener en cuenta cuando se habla de sanar la piel. Estamos convencidas de que la naturaleza es la indicada para acompañar los distintos procesos porque somos parte de ella.

Foto: volver a los orígenes, volver a lo natural es el concepto del emprendimiento.

Utilizan materia prima de productores orgánicos argentinos, entre ellos la rosa mosqueta proveniente de Lago Puelo y Cholila (Chubut). ¿Qué significa este fruto en el mundo natural?

La Rosa Mosqueta es el fruto más rico en vitamina C, tiene entre 15 y 20 veces más que los cítricos, lo cual convierte a este fruto en un alimento de gran valor nutricional para las personas, ingerido a manera de tés, en polvo o crudo. Para la piel, se usa el aceite prensado en frío proveniente de sus semillas y en nuestra crema de noche es uno de los ingredientes primordiales por eso tiene un color anaranjado. También lo presentamos puro en formato de roll on para tratar zonas específicas donde se necesite remover manchas, prevenir arrugas, mejorar cicatrices o cualquier marca de la piel. Para nosotras este aceite es un verdadero tesoro patagónico y nos encanta poder difundirlo.

Foto: planta y fruto de rosa mosqueta que crece a lo largo y ancho de la Patagonia.

Dado que sus productos son libres de aromatizantes, ¿a qué huele este bosque que ustedes crearon?

Los productos tienen una combinación de aromas muy armoniosa, huelen a tierra y a flores. Los aceites vegetales son tan puros que traen un olor muy característico, más el aroma de los aceites esenciales hacen un complemento que nos remite mucho a la calma de estar en medio de un gran bosque.

Ustedes trabajan con “seres herbales”, con productos que están vivos. ¿Cómo son estos seres? ¿Cómo es trabajar con ellos?

Estos seres son constantes maestros de vida. Cuando las incorporamos en el día a día, vamos descubriendo que más allá de sus propiedades medicinales, las plantas tienen un espíritu que acompaña sólo con su presencia o su energía. Creemos que estamos aprendiendo todavía, sabemos que trabajar con plantas merece muchísimo respeto por eso apostamos por las producciones orgánicas que cuidan la tierra, no usan agroquímicos ni organismos genéticamente modificados  y en las que se practican economías colaborativas (donde se emplean a 1.3 personas más que en la agricultura convencional). También sentimos un compromiso importante con el cuidado del planeta y la protección de plantas nativas. Sabemos que en la Patagonia se está depredando a la Paramela para su comercialización. Es una hierba medicinal nativa de lento crecimiento con infinitas propiedades medicinales. Y esto es un descuido enorme de nuestra biodiversidad. Por eso creemos necesario que, como comunidad, conozcamos nuestras plantas y las protejamos.

¿Cómo fue meterse en el mundo de la cosmética orgánica, un mundo poco desarrollado en Argentina y en el que no había muchos antecedentes?

Antes lo hacíamos artesanalmente y utilizábamos materia prima orgánica, desde aceites hasta hierbas medicinales. Y sentimos la necesidad de darle un marco formal a nuestro producto y también para que el usuario confíe en que era realmente orgánico, respetando las fórmulas y la nobleza de la materia prima. Así comenzamos las investigaciones, idas y vueltas, siempre convencidas de que queríamos la certificación orgánica. En este camino tuvimos que tocar las puertas de nuestros proveedores, contarles el proyecto, que se entusiasmen con la idea. Después encontrar el laboratorio, que fue otro desafío, ya que para hacer cosmética orgánica se tienen que cumplir muchísimos requisitos como, por ejemplo, que la materia prima orgánica no esté en contacto con la materia prima de la cosmética convencional. Y lo logramos. Fue muy gratificante y llevar a la góndola un producto libre de componentes nocivo es nuestro motor.

Foto: el proyecto llevó largas tardes de peparación, estudio y compartir saberes.

Hoy “Al Bosque” cuenta con el aval de “Cosmética Certificada” según la Organización Internacional Agropecuaria (OIA) y es la segunda marca nacional de productos netamente orgánicos en recibir la aprobación de la Anmat  (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). ¿Qué se siente haberlo obtenido?

Nos entregaron nuestros productos un 23 de noviembre y el 24 ya estábamos participando de una feria importante que nos dio mucha visibilidad y nos metió en una vorágine que duró varios meses. Pero me acuerdo que en la feria agarrábamos nuestras cremas, abríamos las cajas, mirábamos el packaging, nos poníamos las que estaban para testear como si fuera un producto totalmente novedoso para nosotras. No podíamos creer que eso era nuestro, que era el resultado de un largo camino. Así nos pasaron los meses armando pedidos, conociendo a nuevos clientes, explicando las propiedades de los preparados. Hace muy poco nos pudimos sentar y ver el camino recorrido. Después de una charla que dimos en un mercado, salimos, caminamos unas cuadras y dijimos: ¡qué lindo! Ya no es nuestro, ya es de todos. Hay que festejar.

Foto: Aceite de rosa mosque en roll on. El proceso de elaboración de este aceite comienza con la recolección manual de frutos silvestres y culmina en el prensado en frío de las semillas, lo cual garantiza la pureza y la calidad necesarias para poder obtener una sustancia totalmente vegetal.

“Sentimos la necesidad de crear puentes entre la naturaleza y las personas”, aseguran. ¿Cómo es ese puente? ¿Cómo se debe transitar sobre él?

Es un puente que siempre existió. Creemos que hubo momentos en donde las personas tenían totalmente incorporado su entorno, donde honraban lo que les daba vida y alimento. Los puentes los necesitamos ahora, en momentos donde sentimos que el hombre no se reconoce como parte de la naturaleza y es todo un desafío volver a nuestro origen. Y ahí cada uno va a tender el puente que necesite. Nosotras tuvimos diferentes experiencias, pero la experiencia  de incorporar en nuestra vida diaria a las plantas nos cambió profundamente.

Piensan utilizar otros componentes naturales patagónicos en sus productos?

Sí, pero nos vamos a guardar el secreto hasta que salga (Risas).

Foto: crema de noche con rosa mosqueta y aceite de nuez pecán proveniente de Entre Ríos. El packaging de Al Bosque es reciclable.  

Hoy “Al bosque” cuenta con 4 productos hechos con materias primas que provienen exclusivamente de cultivos orgánicos controlados. Además de la Rosa Mosqueta, utilizan aceite de nuez pecán proveniente de Entre Ríos, aceite de jojoba de La Rioja, cera de abejas orgánica del Chaco y elaboran con procesos libres de crueldad animal priorizando la sustentabilidad hasta en el packaging. ¿Fácil? No. Tampoco imposible.

Fuente: mejorinformado.com

Recibimos reconocimiento y te dejamos la nota!! “Se lanzó OHLALÁ! Makers, la nueva plataforma de emprendedorismo”

Recibimos reconocimiento y te dejamos la nota!! “Se lanzó OHLALÁ! Makers, la nueva plataforma de emprendedorismo”

En un evento con más de 100 asistentes OHLALÁ! lanzó junto con Rebanking y Ser OHLALÁ! Makers, un nuevo espacio de formación y networking para emprendedoras. El objetivo es ayudar a profesionalizar el trabajo de las mujeres que tienen ganas de lanzarse al mercado con su marca y quieren mejorar las habilidades que les hacen falta para arrancar su proyecto. La plataforma, presencial y digital, va a contar con múltiples herramientas para todas las que están dando sus primeros pasos en el mundo del emprendedorismo.

El evento, que se desarrolló en el espacio colaborativo Hit Cowork, estuvo lleno de energía femenina y, gracias a los testimonios de varias speakers inspiradoras, dejó a todos con ganas de animarse a ir por más. La presentación arrancó con una bienvenida de Soledad Simond, directora de OHLALÁ!, quien invitó a las asistentes a participar de una experiencia colaborativa que les permitió a todas contar, a través de sus celulares, qué palabras asociaban con emprender: “pasión”, “animarse”, “crear”, “disfrutar” y hasta “trabajar el doble” fueron solo algunos de los términos que surgieron .

 

 

Luego tuvo lugar una entrega de premios, en la que recibieron un reconocimiento las emprendedoras más votadas por las seguidoras de la cuenta de Instagram de OHLALÁ! La publicación con la convocatoria recibió más de 8000 comentarios, lo que la convirtió en una de las más taquilleras de la cuenta y mostró el enorme interés que hay entre el público femenino por la temática. La primera en recibir su galardón fue Bernardita Siutti ( @mamialbañil), quien, como el resto de las nominadas, tuvo que cumplir con el desafío de responder una pregunta al azar y confesó cuál fue el comentario más mala onda que recibió en sus redes. Después, fue el turno de Mechi Lozada, @soyunmix, que contó que el mayor fracaso que tuvo como emprendedora fue afrontar toda una tanda de manteles estampados que le salió fallada. La tercera, Agus Ramos Mejía (@lookconnected), reveló que muchas veces se sintió tentada de volver a trabajar en relación de dependencia, pero siempre volvió a elegir hacer lo que ama.

La siguieron Carolina Lasoiur y Camila Narbait, de @ Mapoteca, quienes contaron que el trabajo más especial que hicieron fue precisamente el primer mapa que les encargaron, y @ mamaemprendearg, o Alejandra leguizamón, que alentó a las participantes a emprender “porque es lo más lindo que les puede pasar”. Carla Bugarin, mientras tanto, tuvo que hacer memoria para recordar su anécdota más loca y Ana Olmedo, de @ muevetechica, contó que todo su proyecto nació de forma improvisada y que “fue aprendiendo al andar”. Consultada sobre quién fue la persona que más creyó en ella, Nati Zubeldía generó aplausos cuando dijo que fue ella misma; al igual que Beta Suárez, de @ mujer.madre.y.argentina, quien, en plena época de crisis, trajo un mensaje resaltando que “ojalá que emprender siga siendo una pasión y no una necesidad”.

 

 

Así llegó el turno de Belu Moroni, de Warmi store, y Candelaria Lussich y Lucila Rolón, de Al Bosque. La primera contó que los libros que más les recomendaba a todas las emprendedoras eran todos los de la conferencista Brené Brown; mientras que las segundas, en cambio, dijeron que lo que más les costaba era el manejo de redes. Finalmente pasaron al frente cuatro ohlaleras históricas, Andy Clar, Dalia Walker, Vik Arrieta y Luchi Númer, que también recibieron un premio como homenaje a su trayectoria junto a la revista.

Terminada la entrega de galardones, Rina Di Maggio, coach de emprendedores, y Vero Mariani, generadora de contenidos inspiradores, ambas licenciadas en Publicidad, contaron todos los detalles de este espacio de formación y networking que van a liderar. Entre otras cosas, detallaron que la plataforma, que ya tiene más de 1500 inscriptas, arranca el 30 de mayo con su primera clase presencial. El programa va a estar dividido en módulos temáticos tales como análisis del producto, planificación, finanzas, marketing, ventas y herramientas techie, los cuales van a desarrollarse a lo largo de todo el año. Finalmente Soledad Simond le dió un cierre a la jornada, que terminó de la mano del psicólogo rapero César Silveyra (@ Cesaryelninja), quien hizo un alegre “rapsumen” o resumen rapeado de todo lo vivido.

OHLALÁ! Makers surgió luego de que más de 4000 lectoras y usuarias compartieran sus intereses en Fábrica OHLALÁ! a lo largo de dos años, mostrando una inquietud que se repetía: el deseo de emprender. Cinco de cada diez chicas contaron que su principal sueño estaba vinculado con el mundo laboral, un 34% tenía un emprendimiento en funcionamiento y un 82% aseguró que tenía interés en un proyecto propio.

Fuente: LA NACION –  | LIFESTYLE | OHLALÁ! MAKERS

Imperdible nota que nos hicieron en OHLALÁ de La Nación

Imperdible nota que nos hicieron en OHLALÁ de La Nación

Pidieron un préstamo de 200 mil pesos y lanzaron su marca de cosmética orgánica

Candelaria Lussich (28 años, estudiante de Psicología) y Lucila Rolón (37 años, administradora de empresas y muy recientemente mamá, por lo que no apareció en las fotos) se hicieron amigas estudiando Psicología y lograron, gracias a esas “causalidades” de la vida, lanzar Al Bosque , un emprendimiento que conjuga sus grandes pasiones: el amor por la naturaleza y el cuidado personal desde una perspectiva holística. Ellas son de la idea de que verse bien tiene más que ver con nutrirse y respetarse que con esconder las imperfecciones, y sentían que al mercado local le estaba faltando esa propuesta: una serie de productos hechos con materias primas nobles y pensados para embellecer la piel desde su interior.

¿Cómo arrancaron con el emprendimiento?

Con Lu siempre compartíamos cosas paralelas a la facultad. Después ella dejó porque quedó embarazada y no nos vimos por un año. En ese interín yo me empecé a saturar de la estructura y me puse a estudiar fitomedicina. Subía cosas de lo que estaba aprendiendo a Facebook, y un día Lu me dijo: “¿Qué estás haciendo? ¡juntémonos!”. Yo hacía preparados para mis amigos, así que le hice una crema de caléndula y se la llevé. No lo podía creer y me dijo: “¡Tenemos que hacer algo con esto!”. Es una conversación muy típica con amigas, el “hagamos”, pero con Lu, que es muy meticulosa, fue directamente “nos vemos el martes”, y desde hace dos años no paramos. Empezamos haciendo todo artesanal y ahora logramos que esté todo aprobado por la ANMAT, con certificación orgánica.

¿Cómo es Lu como socia?

Ella es clave en un montón de cosas. Es muy para adelante, no cree que nada sea muy complicado o imposible. A todos los lugares a los que íbamos yo era más de pensar: “No va a ser viable” y ella, en cambio, decía: “Preguntémosles, porque capaz si lo hacemos de esta manera se puede…”. Es muy positiva, tiene una energía muy de sentir que todo va a salir, y todo sale.

¿Cuánta investigación lleva un emprendimiento de este tipo?

 

¿Cuál es la principal diferencia con la cosmética tradicional?

La más grande es que cuando los cosméticos tienen químicos, al igual que puede pasar con un fármaco o con un alimento, eso que vos ingerís genera una reacción, porque el cuerpo no lo reconoce como propio. Esa reacción puede hacer que parezca que la piel está hidratada o que tiene menos arrugas, pero no porque realmente esté nutrida. Con la cosmética orgánica natural, en cambio, la piel reconoce lo que le das como parte de ella, porque somos parte de la naturaleza y esa naturaleza se absorbe. Es decir, no es reacción, es incorporación. Lo que pasa con las reacciones de la piel constantes es que a la larga hacen surgir cosas como rosácea, psoriasis y granitos. Con lo natural no hay tanta receta porque todo es comida, todo hace bien. Si tenés la piel grasa, te ponés un poco menos, y si es seca, un poco más. Es nutrición a largo plazo y las cremas son un complemento.

¿Tuvieron que hacer una gran inversión para lanzarse?

Aplicamos al Fondo Semilla del Club de Emprendedores de Vicente López. Es un préstamo bajo, de 200 mil pesos, que sirve para arrancar. Después lo devolvés en un año y sin intereses. Podés decir que no podés devolverlo porque no te fue bien. Estuvimos tres meses trabajando para aplicar. Un mes antes teníamos todo listo: los proveedores, el laboratorio, los diseños, la imprenta, la certificadora. Solo nos faltaba pagar todo, pero ya habíamos engranado todo el sistema. Pensábamos: “sale o sale”. Y salió. Siempre trabajamos pensando en que iba a salir, y si no pasaba, no sé qué hubiésemos hecho. Supongo que salir a pedir plata por ahí.

¿Cómo consiguieron el laboratorio?

Por Internet. Nos volvimos locas, llamamos a tres millones de lugares y alguien finalmente nos pasó el contacto. Hasta entonces nadie nos daba mucha bola, nos ponían unos mínimos de producción enormes o no les cerraba la idea. Ellos se coparon y apostaron al proyecto. No es tan diferente a lo artesanal. Con Lu dijimos: “Esta es nuestra licuadora, pero gigante”. Nosotras flasheamos una máquina supersónica que mete cosas por un lado y sale la crema envasada. Y no, es un pibe tirando el aceite y una megacosa que revuelve. Todo esterilizado y cerrado, pero muy parecido. Nuestro desafío fue llevar lo artesanal a la formalidad y que el producto esté en cualquier góndola, para que no tengas que ir a conseguirlo a una feria o comprarlo online. Está buenísimo eso, pero a veces la gente, por no tener opción, compra cosas que son súper nocivas.

¿Tienen costos muy altos?

Sí, y nos retan por todos lados. La gente que sabe de finanzas dice que por el costo que tenemos los precios son muy bajos. Y sí, es verdad, pero es una decisión que tomamos con Lu porque si no, es inaccesible. Una crema de noche, que es el producto más caro que tenemos, cuesta $750, pero nosotras queríamos ser competitivas y que la gente nos pudiera elegir.

¿De dónde viene el amor por la belleza?

Tiene que ver con una fascinación por lo natural. Con Lu nos conmueve mucho la perfección de la naturaleza y su belleza. La asociamos mucho al bienestar. La gente, cuando quiere descansar, se va a un lugar verde, busca la naturaleza. Te sentís mal y es sentido común comer algo más natural y más sano. Creo que es eso: las dos honramos mucho la vida y la naturaleza.

Maquilló y peinó Luisa Estévez para Estudio Duo con productos Urban Decay.

Fuente : OHLALÁ – LA NACIÓN    Por: Inés Pujana y María Eugenia Castagnino
6 beneficios de la cosmética orgánica

6 beneficios de la cosmética orgánica

Para saber que un producto proviene de extractos naturales verdaderos, no es suficiente la publicidad, es necesario que como consumidores leamos siempre la letra chica en los ingredientes y googleemos eso que no se entiende

La información es un gran paso hacia la libertad, te dejamos acá los 6 beneficios de la cosmética orgánica para que te den ganas de leer esa letra chica!

  1. Cuida el medio ambiente: Los extractos vegetales provienen de cultivos orgánicos donde se protege a la planta desde la semilla y también se protege a la tierra de cultivo, promoviendo una agricultura sin pesticidas y libre de organismos genéticamente modificados. Los procesos de elaboración también son respetuosos con el medio ambiente, además de que los envases por lo general son de materiales reciclables y se evita en lo posible el uso de plástico.
  2. Es para todo tipo de pieles: La cosmética orgánica se adapta a todo tipo de pieles ya que sus ingredientes son indicados para todos los cutis por la nobleza de su composición. Es especialmente indicada para pieles sensibles.
  3. Es libre de parabenos y otros químicos sintéticos perjudiciales para la salud: Como dijimos antes, con solo googlear podemos enterarnos de la cantidad de químicos nocivos que acostumbramos a meter en nuestro cuerpo en todos los productos de cosmética, incluso los aptos para bebés y niños. Elegir verdadera cosmética natural es cuidar nuestro cuerpo.6 beneficios de la cosmética orgánica
  4. Tiene mayor eficacia a largo plazo: La materia prima que se utiliza en la cosmética natural, tiene similitudes en su composición química con la propia piel, esto es por que la naturaleza reconoce la naturaleza como parte. Esto hace que la piel incorpore las sustancias como propias y se nutra en profundidad, actúa como verdadero alimento para la piel.
  5. Los motivos económicos: La cosmética natural y orgánica no es más cara que la cosmética convencional, al mismo tiempo que al tener sus principios activos tan protegidos,no es necesario aplicarse mucha cantidad del producto para notar sus efectos.
  6. No fomenta estereotipos de belleza: El mensaje que intenta transmitir la cosmética natural, tiene que ver con la belleza asociada a un estado físico y emocional en sintonía con cada persona en particular. Belleza es sentirse bien, y por eso se utilizan en sus preparados distintas plantas que contienen medicinas para sanar y acompañar los procesos de cada uno.
Cosmética natural, un equilibro entre el adentro y el afuera

Cosmética natural, un equilibro entre el adentro y el afuera

Desde el inicio de Al Bosque, empezamos a notar que cuanto más buscábamos saber, experimentar, hacer, incorporar, cambiar, en el afuera, era inevitable que ese mismo trabajo ocurriera dentro nuestro para que haya una verdadera conección,  pareciera que este cambio de conciencia hacia un mundo más respetuoso con la madre tierra, nos empuja a mirarnos hacia adentro, a cuestionar mucho de lo que hemos aprendido y a sentir en el cuerpo cada paso que damos. Hoy podemos afirmar que la cosmética natural es un equilibrio entre el adentro y el afuera.

 Qué queremos decir con esto? las plantas son grandes compañeras para los procesos de auto-conocimiento y necesitan de nuestra apertura para manifestar su vibración, sentir lo que nuestra piel necesita, atender a eso que el cuerpo nos dice, es el primer paso para encontrar lo que necesitamos aplicarle o dejar de aplicarle. No se trata de que la planta “me cure” o “me embellezca” , sino de curarme y embellecerme en compañía de ella.

 Por dónde empezar

 Todos los estudios aseguran que el estrés produce un envejecimiento prematuro de la piel, te proponemos aprovechar el momento en el que te aplicas los productos para bajar revoluciones, prender unas velas, una musiquita, poner los pies en el pasto, o cualquier otra cosa que sientas que te relaja.

 Además de los productos de cosmética natural que apliques en tu piel, se puede acompañar la recuperación de la piel con infusiones de hierbas, por ejemplo la Cola de Caballo, tomando una taza por la mañana y otra por la noche, su poder depurativo y la cantidad de antioxidantes y sílice, van a hacer que tu piel luzca más fuerte y saludable. (En caso de tomar alguna medicación, consultar con un profesional)

 En Al Bosque sentimos la necesidad de crear puentes entre la naturaleza y las personas, (que en realidad son lo mismo), acercar un pedacito de naturaleza a las ciudades, a las casas, a las pieles de quienes están buscando una nueva manera de cuidar su cuerpo.